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AL PIE DE LAS LETRAS

 Publicado: 05/06/2019

Poemas


Por María Virginia Finozzi


Cuando estamos tristes o desconcertados

googleamos una pregunta simple en el buscador

y creemos fielmente en los algoritmos de google y sus casualidades

porque más abajo de los anuncios que vienen sucios de dinero y malintencionados

más abajo

vienen las casualidades

 

un blog naif de alguna adolescente que pensó en esto

o datos de wikipedia de conceptos que otros cerebros estructuraron

(tambien Marcusse hablaba de poesía y Chomsky de la esperanza)

y esto no lo sé con certeza pero Bachelard escribía cosas hermosas en torno a la epistemología en la Poética de la Ensoñación

 

cuando estamos triste dibujamos el patrón de seguridad

y vamos directo a Google

y pensamos

qué puedo preguntarme ahora

 

de dónde viene esta confabulación estrepitosa de

signos de preguntas y hambre

del más acá

 

eso

o subir una historia - selfie ridícula adrede a ver quién comenta qué primero

y tipear que andasñer y cuándosalenesosmates

 

para cuando salgan ya nos habremos olvidado de la confabulación aquella

del asalto de la angustia haciendo un surtido en el Tata o hablando por teléfono con mamá

en un 110.

   

Un ñeri empatiza más que vos

¿estás cansada amea?

dice el ñeri

el ñeri sabe

a pesar de la pasta

y de los golpes

el ñeri empatiza

 

el invierno inaugura otra decepción:

se extingue tu fuego

en este callejón gélido

dentro de mí

y el ñeri curtido

me ve pasar

 

más allá de los avatares

de la miseria y del frío

que ya ni se siente

el ñeri empatiza

se da cuenta

mejor que vos

 

me sonrío infeliz

y un ñeri me tiene lástima

en el fondo sabe

que la desidia que cada cuerpo

soporta

es inversamente proporcional

a la intensidad de los ojos que los espejan

 

el ñeri se dió cuenta

que perdí por goleada

   

Esto es un poema a mi tío porque ahora no puedo hacer otra cosa

Por eso googleo la triada cáncer-poema-salvación

para comprender cómo arde la carne de nosotros los vivos por los cuerpos muertos

por eso investigo sobre células tejidos metástasis y la genética

por eso pienso en mi abuelo Negro y su cocktail de muerte y las despedidas

por eso ya no le temo a la morfina

por eso ese domingo clavé mis ojos en el informativo del mediodía porque si miraba

el fuego me ardía si miraba a mi tío (¿era ese mi tío?) moría de vergüenza

por eso las visitas son cortas e insoportables

por eso él no quiere vernos no quiere que lo veamos porque sabe que se perdió a sí mismo sabe que ese cuerpo vuelto a menos no es mi tío por eso no acepta visitas porque está perdido no está se está extinguiendo para siempre se está extinguiendo se está para siempre se está

por eso preferí mirar fijamente el televisor cuando dije que tenía planeado mudarme

a vivir con mi novio o lo que sea que eso signifique formar un núcleo familiar de nuevo nueva célula ser adulta madurar

por eso no lo vi sonreír pero intuí que estuvo feliz por un minuto

por eso no quiero saber de los exámenes ni las entregas ni la situación social

por eso lloro en la ducha y reabro la cicatriz ahora que miro una bola de cáncer

tragarse a mi tío

por eso me muerdo las uñas y maldigo las cartas q ya le hice llegar

por eso agradezco los dos años de interrupción entre cáncer de estómago y cáncer como una pelota de fútbol en el abdomen (balao di fuchibol dijeron en Sao Paulo) por eso odio a los cirujanos argentinos que sacan fotos y dicen miren miles de nódulos soldados a la espina lumbar y obstrucción total intestinal. Es solo esperar

Por eso odio mi sangre.

Esto es sangre sucia, le temo a mi sangre y a la proximidad de los órganos vitales.

Una semilla de odio que se mueve a merced del todolollevopordelante

la vida es nada solo ese paréntesis entre tomar conciencia y el despertar de nuestro cáncer filial. Un hermano abominable al que al que procuramos no pronunciar pero que cada uno esperábamos en cuerpo y alma

por eso o nos matamos extasiados o esperamos la explosión metástica en el tórax y el vientre y comenzamos a amar de verdad en un instante

por eso recuerdo a mi tío rosado y robusto, jardinero y callado

por eso me avergüenzo ante el cuando el tumor maligno coloniza su alma

   

El río que llevaba otro nombre

He amado en tierras extrañas, hice el amor en aguas salobres a sabiendas de que temía y odiaba cualquier mar. Mi casa era el puente (abajo del puente era feliz la niña que fue mi madre), el agua dulce de un río y su ribera eran lo único capaz de contenerme. Caminé en la playa en la noche y temí que mi amado me ahogara en ese sinfín de caldo, en ese sin frontera que era negro y en cada ola rompiéndose veía los dientes de los perros feroces. Me cerciore de que sólo se nadar en agua dulce, de que puedo no morir siempre que del otro lado haya otra ribera.

Las mejores fotos de mi niñez me las tomaron mis padres en la costa del río uruguay, entre piedras y paredones pedregosos de esas hectáreas que eran nuestra salvación. El río ahogó a un par de seres queridos y hasta le devolvió a mi padre un cadáver de veinte días podrido (un entrerriano baleado por la policía), y aun así los varones de mi familia todos compraron lanchas y encallarse en el medio del río a escuchar la nada era lo que les daba la paz sin redes.

La familia

mi padre

mi madre

un hacha

 

mi abuelo

cortaba caña

las manos negras

de melaza

sus dedos dulces

 

lamo mis dedos

engominados

en tu sangre

lavo con agua

salobre

mis manos

tus huellas

 

un mar lejos

del agua clara

del río que

llevaba otro

nombre:








María Virginia Finozzi (Belén, Salto, 1995) es estudiante de Educación Social, poeta y editora de la sede uruguaya de la Editorial Liberoamérica. En 2018 su poesía recibió menciones en el concurso Pablo Neruda, organizado por la Intendencia de San José, y en el concurso conocido como Movida Joven, dependiente de la Intendencia de Montevideo, por el poemario inédito Manojo de notas estériles en un smartphone.

Ha publicado poemas en dos antologías: En el camino de los perros (HUM, 2018), y Liberoamericanas (Liberoamérica, 2018-9), publicada en Argentina, Bolivia, Uruguay y España.

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