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SIN ODIO NI AMOR ESPECIALES

 Publicado:  06/11/2019

Ni lo uno… ¡Ni lo otro!


Por Eduardo Platero


ESCRIBIR “ANTES”

“Vadenuevo” es un mensuario y eso me supone una dificultad adicional, ya que soy, esencialmente un “opinador” acerca del Hoy por Hoy.

Trato de que mis opiniones no sean: “Cual piuma al vento”, algo descolgado. Expreso mis opiniones acerca de lo inmediato, encuadrándolas en el marco de mi ideología.

Quiero decir que he tratado y trato de, ni hablar, ni escribir por el gusto de hacerlo. Engolosinado con lo que estoy expresando y volublemente dispuesto a dar vuelta mis opiniones.

¡Cuándo digo “digo”, no quise decir “Diego”!

“ANTES” Y “DESPUÉS”

En este caso la dificultad es mucho mayor: estoy escribiendo “antes” del 27 de octubre, a sabiendas que lo que escribo verá la luz “luego” de esa fecha clave.

¿Se dan cuenta de la peculiaridad de la fecha? Bolivia tiene Elecciones el 20, y a la semana nosotros y Argentina elegimos gobierno.

Aquí se está por saber si habrá una segunda vuelta. No me animo a pronosticar con certeza, pero Evo Morales será reelecto en Bolivia y Mauricio Macri se derrumbará en primera. Por lo menos, es lo que supongo y deseo. Más que por las virtudes de la fórmula “Fernández-Fernández”, por el desastre que está ocasionando Macri.

¡En qué poco tiempo se pueden fabricar 5 millones de nuevos pobres! Desarticular el aparato productivo y malbaratar los recursos naturales del país. Dejarlo endeudado hasta el cuello y atado con el FMI, en tanto los especuladores se comieron el préstamo y lo sacaron del país.

Uno siente como que América del Sur está doblando una esquina. Nuestros procesos nunca han sido sincrónicos, pero, luego del “derechazo” Bolsonaro, ahora parecería que soplan otros vientos.

Existe la crisis endémica de Venezuela, pero Juan Guaidó no es más que un pelele. En Colombia las violaciones al Acuerdo de Paz hizo que algunos regresaran a las armas, pero el uribismo está en baja. A lo que debemos agregar ahora que tanto Perú como Ecuador entraron en “Área de Turbulencia”. Es más una intuición que una certeza. ¡Se nos informa tan poco!

Desde hace años no se nos informa del mundo más que con “noticias espectaculares”. Las “policiales” encabezan todos los informativos y ocupan la mitad del mismo, y ahora nos rellenan con lo más intrascendente de la política.

Extraño a “Marcha”. “Toda la Semana en un Día”. Y toda la información necesaria para saber cómo andaba el mundo. ¡Ni sabía de lo horrible que estaban las cosas entre Etiopía y Somalia y resulta que motivó el Premio Nobel de la Paz de este año!

AL ASUNTO

La controvertida Sra. Gabriela Fulco se nos descuelga con una opinión detonante. Se hizo preguntar acerca de la pertinencia o no, según su opinión, del Servicio Militar Obligatorio y se declaró partidaria del mismo.

¡No me vengan con cuentos! Nadie estaba preguntando acerca del tema y justo le preguntan a ella. Mientras iba caminando. Y se detuvo para contestar. ¡No fuese a quedar fuera del foco de la cámara! Me huele a “jugada de pizarrón”.

Para cuando me lean ya se habrá develado el misterio. Con un verso bien hilvanado se despachó a favor. Aclarando lo obvio: general; para mayores de 18 años; diez u once meses y exceptuando a los inaptos.

¡Gracias! Perdona uno o dos meses para no llegar al año.

Dos cosas quiero destacar. La primera: su irresponsable afirmación respecto a lo beneficioso que ha sido “en otros países”. ¿En cuáles? Aquí al lado, y hace muy poco, Galtieri mandó a los conscriptos a morir en Malvinas. Algunos sin casi entrenamiento, otros con  “la colimba” ya cumplida, con uniformes de verano y a una distancia que hacía imposible abastecerlos. ¿Cierto o no, Sra. Fulco?

Ya en Democracia, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, un episodio de abuso de poder costó la vida de un reservista y motivó serias modificaciones en el Servicio. Para no entrar en el irresuelto caso de la voladura de Fabricaciones Militares. ¿Ya se olvidó?

¿También de los reservistas chilenos, que contra toda obligación de instruir y proteger la prepotencia del mando profesional envió a todo un pelotón a la muerte en medio de una nevisca? ¿Ya olvidó que cuando Pinochet se alzó, el 11 de Setiembre del 73, fusilaron en los cuarteles a los conscriptos que se negaron a salir a matar conciudadanos?

Ni qué decir de los ahora destituidos aspirantes de nuestra Escuela Militar por abusar de aspirantes menores.

¡No me venga con generalidades descolgadas! ¿Dónde y cuándo supo de esas experiencias positivas? Ud., ¿quiere “socializarlos” o “militarizarlos”?

Sra. Fulco, “socializa y democratiza” la Escuela, no el Servicio Militar. ¿Sabe quién fue Varela?

Sus expresiones no hacen más que retratarla: autoritaria y con poco respeto por la verdad.

La segunda cosa es que las Fuerzas Armadas no son “Reformatorio”. Las Fuerzas Armadas son una organización especial que tiene como cometido prestar servicio en la más extrema de las circunstancias: la guerra.

Es Vertical. Tiene que ser Vertical y camina junto al peligro de la desviación y el exceso de poder. No “socializa” en el sentido de la incorporación a la Sociedad Civil Democrática. “Militariza”. No está concebida como una institución democrática. Es “Vertical” y el sistema es “Ordeno y mando”. “Si las ordenes no se cumplen, la gente muere”. ¿Le suena?

Son una institución de la Sociedad; pero su finalidad específica las hace absolutamente diferentes. Lo que exige una vigilancia permanente. Vigilancia que evite los excesos, y que deben tener tanto internamente, cuanto desde la Sociedad Civil.

¡No somos Esparta! ¡Así terminó Esparta!

Autocríticamente me planteo si no he juzgado con demasiada ligereza las actitudes del Sindicato. Sobre todo a partir de aquel video de represión violenta de una algarada, en la cual Joselo López no intervenía pero presenciaba pasivamente.

No santifico nada, pero reconozco que la Sra. Gabriela Fulco ha sido más el centro del problema que un intento de solución en lo que hace a la reclusión de los menores infractores. En conflicto permanente y siempre acusando a “los otros” de lo que detonaba y se hacía noticia negativa para sus intereses.

Creo que ha recuperado más menores el Sunca que la Sra. Fulco. Y de ahora en adelante, trataré de separar la paja del trigo con más prolijidad cuando el Sindicato denuncie o entre en conflicto.

UNA CRISIS DE IDENTIDAD

En agosto de 1945, las bombas detonadas en Hiroshima y Nagasaki marcaron dramáticamente el fin de una época. Distinguimos como la Segunda Guerra Mundial  lo que, en realidad, deberíamos llamar: “La Última Guerra Mundial Convencional”. Desde que existe el Poder Atómico ya no tienen cabida los masivos enfrentamientos entre potencias, porque el Equilibrio del Terror lo impide.

La Guerra Fría fue un hallazgo feliz para nominar al período subsiguiente. Un enfrentamiento global polarizado en dos y únicamente dos potencias: Los Estados Unidos de América y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Cada cual con su corte de satélites y con sus “puntos calientes” en los que el conflicto era armado y convencional.

Durante ese período, la existencia de las fuerzas armadas nacionales tenía sentido. Subsidiarias y dependientes, en mayor o menor medida, de las potencias dominantes, pero necesarias para dominar el terreno.

No me quiero enterrar en disquisiciones, pero la última Revolución Productiva, la que distinguimos como “Científico-Técnica”, trasladó el forcejeo al plano económico y agregó comensales.

A gusto o a disgusto hoy el mundo ya no es bipolar y han surgido otros centros. Pero la guerra, el enfrentamiento por tierra, mar y aire, de fuerzas militares se ha vuelto cada vez más costoso. ¿Cuánto vale un caza-bombardero de última generación? ¿Cuánto consume y cuánto cuesta dotarlo de armamento? ¿Y entrenar a quien deberá pilotearlo? Cifras que están por encima de lo que los pequeños países pueden permitirse.

Pequeños y no tanto. Cuando se dio la Guerra de las Malvinas, Argentina entró en ella con menos de diez proyectiles “Exocet”; que no produce. Y como al Paraguay de Solano López, quienes fabrican el armamento se negaron a venderle más.

Las cañoneras blindadas que Paraguay había pagado, terminaron sirviendo a Brasil para quebrar la resistencia en Humaitá.

Resulta lógico, en este cuadro, que nuestras fuerzas armadas, como las de muchos países, se pregunten: ¿cuál es su función? Espero que hayan aprendido la lección que surge de su “Victoria” en la Guerra Sucia.

¿Y ENTONCES?

Ni las quiero para verdugos de su pueblo, ni se justifican (por lo menos en su actual tamaño y conformación) como custodios de una soberanía que no está amenazada.

Tendremos que discutirlo y eso tiene un requisito previo: el ¡Nunca Más! Tendrán que aceptar ese requisito indispensable y previo para que podamos discutir.

Y nosotros tendremos que comprender sus dificultades. No azuzar innecesariamente, pero no dejar dudas acerca del imprescindible “Nunca Más”. ¡Todo lo demás es charamusca!

No son reformatorio para “Ni-Ni” como ofreció el Gral. Manini Ríos. Ni “sanatorio” de drogadictos como sugirió el compañero José Mujica pocos días después de irse de boca con lo de “carne con ojos y uniforme”. Esos “carne con ojos y uniforme” se la dieron en tres o cuatro meses, compañero.

“Aunque salga a hacer mandados / un milico es un soldado”. No hay que menospreciar, ni sobrevalorar.

Quedan dos puntitos pendientes: las labores auxiliares cuando surgen las emergencias, y las de colaboración con Naciones Unidas en el extranjero.

Para las emergencias climáticas hemos desarrollado un Sistema Nacional de Emergencia que resuelve cada vez con mayor solvencia. Y acude a las Fuerzas Armadas, como a UTE, a los Municipios y al MIDES. Centraliza la información y coordina la solidaridad.

Lo del exterior, me parece que deberíamos saber más acerca de lo que estamos custodiando. Y que el poder político y la sociedad civil tengamos mejor información a fin de tener mejor control.

En cuanto a tamaño, distribución y finalidades de cada Arma… ¡es otro tema! De nada vale plantearse esos problemas si no tenemos la seguridad necesaria respecto del “Nunca Más”.

Y a nuestra vez, demos seguridades respecto a que discutiremos para encontrar soluciones y no pasarnos facturas.

Entretanto, LA REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY TENDRÁ UN GOBIERNO Y NOS SOMETEREMOS A SUS MANDATOS LEGÍTIMOS. Todos, absolutamente todos.

“Nadie es más que nadie”, y nadie es custodio autodesignado de la Nación.

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