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EL FACTOR CABILDO ABIERTO

 Publicado:  06/11/2019

Uruguay: coaliciones en pugna


Por Martín Buxedas


El Ing. Daniel Martínez o el Dr. Luis Lacalle Pou serán los próximos presidentes de la República Oriental del Uruguay. Detrás de ellos, algún tipo de coalición. La encabezada por Luis Lacalle Pou comprende al Partido Nacional y al Partido Colorado, que ya tienen antecedentes de cogobierno, e ideas y propuestas compartidas que un observador externo calificaría de derecha moderada. Lo novedoso en las recientes Elecciones Nacionales es que si el candidato Luis Lacalle Pou fuera elegido presidente, inevitablemente deberá gobernar con el partido Cabildo Abierto.

Cabildo Abierto nació formalmente a comienzos de 2019. Una operación planificada permitió que el entonces comandante del Ejército, Gral. Guido Manini Ríos, pudiera asumir el liderazgo del novel partido y ser el candidato presidencial del mismo. Como parte de ese operativo, el futuro candidato se mostró públicamente en rebeldía, obligando al presidente Tabaré Vázquez a destituirlo poco antes de caducar el período de inscripción en la Corte Electoral.

Guido Manini Ríos mostró capacidad para convocar a segmentos vinculados a las Fuerzas Armadas (FF.AA.) y a otros ciudadanos que antes se veían representados mayoritariamente por los partidos Blanco y Colorado. Se trata de un líder mesiánico, reivindicador de una cierta moral pública conservadora, convencido de expresar la auténtica voz del pueblo y desdeñoso de la historia política del país. Él y su partido personal no han demostrado todavía una plena convicción en el juego democrático: fue destituido por destratar al sistema judicial uruguayo y no ha repudiado los excesos de la dictadura que gobernó Uruguay entre 1973 (año en que Manini Ríos ingresaba a los estudios militares) y 1985.

¿Qué demandas de Cabildo Abierto aceptarán los demás partidos coaligados? A pocos días de la realización de la primera vuelta electoral, los tres principales partidos de la coalición emergente acordaron apoyar la candidatura del Dr. Luis Lacalle Pou. Las manifestaciones públicas sobre el contenido de los acuerdos son parte de la campaña electoral, por lo que al intentar dar una respuesta a la interrogante es necesario apreciar cuáles son las demandas principales de Cabildo Abierto.

Para comenzar, en varios aspectos existen coincidencias entre los tres mayores partidos de la coalición encabezada por Lacalle Pou; entre ellas, frenar los avances en la agenda de los derechos humanos y económicos, y limitar los esfuerzos destinados a encontrar los restos de desaparecidos (algo ya han actuado al respecto en los veinte años de gobiernos democráticos previos a los del Frente Amplio). 

En otros temas, los partidos tradicionales tendrían más dificultades para acordar con Cabildo Abierto, pues son herederos de una larga tradición democrática (dejando de lado algunos deslices); y, en un plano diferente pero significativo, porque incurrirían en cuantiosos déficits fiscales si accedieran a nuevas demandas económicas de las Fuerzas Armadas o mantuvieran el desbalance de su sistema de previsión social -unos 3.000 millones de dólares en cinco años, bastante más que la inversión en la segunda planta de celulosa de UPM-.

Cabildo Abierto se jugará a recuperar el estatus que las FF.AA. tenían antes de los gobiernos del Frente Amplio, a que se olviden lo más posible los excesos cometidos durante la dictadura, a aumentar los gastos en las FF.AA. y en armamentos militares, a mantener las condiciones privilegiadas que favorecen a ese estamento. Sin duda, también a modificar la organización de la seguridad interior del país, ocupando jubilados de las fuerzas armadas, aumentando las penas y las condiciones carcelarias para determinados delitos, combatiendo la “ideología de género”, entre otras demandas.

Del programa de Cabildo Abierto: “Derogar la Ley Orgánica Militar N°19.775, aprobada en julio de 2019, proponiendo una nueva Ley Orgánica”; “Establecer una nueva escala salarial para las FF.AA., estableciendo para el soldado la remuneración correspondiente al mínimo establecido para el sector público en la Ley N° 19.355 de Presupuesto para el periodo 2015-2019”; “Dotar a las FF.AA. del material necesario para el cumplimiento efectivo de sus Misiones”; “Desarrollar la capacidad productiva de las FF.AA., para obtener recursos complementarios extra presupuestales”.

En contraste con la eventual coalición que incluiría a Cabildo Abierto, la del Frente Amplio tiene acuerdos, algunos vigentes desde 1971, un programa de gobierno único y, aunque a veces dificultosa, una tradición de sintetizar sus diferencias internas. También necesitaría apoyo parlamentario externo, pero puede encontrarlo en un espectro político de partidos con credenciales democráticas.

En síntesis, en el futuro de Uruguay se perfila un escenario caracterizado por dos coaliciones, Una de ellas, encabezada en lo inmediato por el líder del Partido Nacional, basada en una coalición confeccionada en el fragor de la lucha electoral, y que incluye un socio imprescindible, ubicado a la derecha del espectro político. Un socio que agrega incertidumbre para la democracia, las libertades y los derechos económicos y humanos. Para algunos puede ser una paradoja que una coalición de derecha genere más incertidumbre que otra volcada a la izquierda.

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