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NOTA EDITORIAL

 Publicado:  06/11/2019

Nicolás Grab


Por Equipo de Redacción


El 30 de octubre de 2019, a los 83 años, falleció en Montevideo el doctor Nicolás Grab, quien nació en Hungría en 1936 y arribó de niño a nuestro país, del que desde entonces fue ciudadano.

Nicolás supo combinar una excepcional condición humana con un profundo compromiso social, que lo llevó a participar activamente en la política.

Fue abogado defensor de presos políticos durante la dictadura, que lo obligó a exiliarse junto a su esposa Armida. Utilizó su capacidad militante, profesional, y su ingenio en la lucha contra el régimen, y desde sus lugares de exilio (México, Ginebra y Nueva York) realizó una infatigable y valiosa denuncia de las violaciones a los derechos humanos en su país. Asimismo cumplió una tarea constante de enlace entre la lucha clandestina y el exilio durante aquellos duros años.

Al regreso de la democracia en Uruguay, fue director del área jurídica de la Intendencia de Montevideo (1990-1995) en la administración que encabezó el actual presidente Tabaré Vázquez y, posteriormente, hasta su fallecimiento, integró el Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio, en el que exhibió con valentía y sentido de justicia sus hondas convicciones éticas. 

Tuvo una decisiva participación en el Equipo de Redacción de la revista digital Vadenuevo, donde desplegó su talento periodístico. Aportó, como en los diversos ámbitos en los que actuó, su inteligencia, su cultura, sus equilibrados juicios, su respetuoso trato y su humildad, así como su generosa entrega a las convicciones que lo acompañaron.

Nicolás también continuó trabajando, hasta el final de su vida, como traductor.

Numerosas han sido las valoraciones expresadas en estas horas acerca de Nicolás Grab y las múltiples facetas que adornaron su personalidad. El profesor de la Universidad de Maryland, Edward Edy Kaufman, encargado de Amnistía Internacional en Uruguay durante la dictadura, y con quien Nicolás colaboró estrechamente, expresa en una carta a su hijo Felipe: “Tu padre fue un tipazo, que se arriesgó en aras de los ideales más sublimes, y que enfrentó con relativo humor o cinismo los dogmas prevalecientes aun cuando toda la política estaba polarizada y a veces dogmatizada”. 

Tanto en aquellos tiempos de dolor, como en tantas otras etapas de su fructífera vida, Nicolás Grab fue ejemplo de ética y generosidad militante.

10 comentarios sobre “Nicolás Grab”

  1. No tengo ni la capacidad de redacción que tenía mi padre, ni estoy en el mejor momento para poder escribir este tipo de cosas.
    He leído innumerables cosas escritas por todos lados sobre su incansable lucha por los derechos humanos (de todos los humanos), el gran abogado que fue, lo buen traductor que fue (eso si lo viví en carne propia), etc etc. Pero, en ningún lado nadie explicó el gran marido que fue con mi madre Armida, a quien amaba tanto que desde el día que falleció, él no fue el mismo, ni tampoco el gran padre que fue, que desde su cariñosa pero firme mirada me guiaba en los peores momentos de mi vida, o su voz profunda que nunca había algo que no pudiese convertir en algo divertido o al menos interesante. Tampoco nadie habló del increíble abuelo que fue, que aunque le duró poco, dejó una marca tan grande en mi hijo que todavía intento explicarle que el «Tata» no va a volver y él mira para otro lado como diciendo no puede ser eso que me decís.
    Todas las cosas que se pueden leer sobre él, son fantásticas pero reales y no se comparan con el hombre de familia que fue para nosotros, el espacio que dejó es tan grande que sólo un Nicolás Grab podría llenarlo.

    Felipe Grab

    1. La vida te da la oportunidad de conocer grandes personas. Y si además son familia, la dicha es doble.
      Tuve la suerte de conocer un hombre de conducta intachable, de convicciones firmes, de mente abierta, magníficamente brillante.
      Su historia de vida era increíble, la contaba de una forma única que te hacía sentir la vivencia en si misma. Podíamos pasar horas hablando de diversos temas, con un simple café o almorzar un domingo y disfrutar de una simple charla o de un debate constructivo.
      Con su aplomo incomparable, con su voz distintiva y coordial; con su calidez única y su paciencia interminable.
      El me inculco la curiosidad, el apego a los libros, la bondad etc.
      Hoy se fue y dejo un vació que es indescriptible.
      Hay gente que debería ser inmortal.
      Porque de algo estoy segura, ese hombre maravilloso será inolvidable.
      Doy las gracias por haber compartido 34 años de mi vida con el. Su exilio me arrebato 12 años.

      ¡Se fue una persona única de esas que ya no quedan!
      Y a la que voy a llorar eternamente.
      Hasta siempre Primi!

    2. Mucha fuerza Felipe. No conocí personalmente a Nicolás, pero si supe de él y todo su trabajo. Cómo todos los grandes, él no se fue, seguirá caminando junto a vos, Vir y Joaquín, y los seguirá guiando por este mundo imperfecto, injusto, pero siempre siguiendo su camino. Abrazo apretado y beso enorme

    3. Querido Felipe, solo puedo decir que te mando un apretado abrazo. Tu viejo era parte de mi familia, y vos también lo sos, aunque no nos veamos hace mucho.

  2. No conocí personalmente a Nicolás Grab, pero he podido ir construyendo su semblanza a través de amigos comunes que no sólo ahora sino en vida, me han hablado de él y sus valores humanos y éticos. Me han conmovido mucho, la nota escrita por el propio Nicolás que publica Vadenuevo, la nota editorial y las palabras de su hijo Felipe. Vayan para Felipe y su hijo, mis más sentidas condolencias.

  3. Una perdida enorme por Su ausencia fisica y agradezco mucho todas Sus criticas y correcciones a mis artIculos y Su entusiasmo por lograr un mundo mas humano.

  4. Hace muchísimos años conocí al Doctor Nicolás Grab. Lo recuerdo llegando a bordo de su camioneta Indio roja.
    Siempre un placer escuchar su claro análisis de la realidad. Tal como menciona Vanessa: aplomo, calidez, convicción,conducta intachable. Lo reencontré en las páginas de Vadenuevo. Salud Nicolás Grab.

  5. Lo mismo que mi hermano mayor Pablo Handler, tengo muchas horas pensando en Miki. Aparecen recuerdos muy antiguos y últimos, era nuestro más antiguo amigo, desde que apareció a sus 4 años en la intensa relación de mis padres con sus padres Pacsi, y sobre todo Csöpi, una exquisita persona que era más que una tía para nosotros.
    Cuando pueda sobreponerme, tendría que escribir extensamente, nunca estuvo fuera de mi vida y de mi familia, y con Eduardo Sarlos, otro muerto muy querido. Todos como hermanos. Ya no hay más antiguos amigos…

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